Lindy o Dust: el duelo resuelto por Joute
Comparativa Lindy contra Dust: 46 €/mes contra 29 €/mes, más la diferencia real en el uso cotidiano. Dust gana este duelo.
Actualizado · 9 min de lectura
Lo esencial en 30 segundos
- Lindy : construye asistentes IA que automatizan tus tareas recurrentes.
- Dust : plataforma de agentes IA para equipos, conectada a tus herramientas.
- Precio : Dust a 29 €/mes, Lindy más caro a 46 €/mes. Cuenta el doble si lo usas a fondo cada día.
Verdict: Dust, para la mayoría de usos.
La tabla comparativa
| Criterio | Lindy | Dust |
|---|---|---|
| Precio de entrada | 46 €/mes | 29 €/mes |
| Modelo económico | Freemium | De pago |
| Categoría catálogo | agents | agents |
| Sitio oficial | lindy.ai | dust.tt |
Las dos herramientas, en pantalla
| Lindy | Dust |
|---|---|
![]() | ![]() |
| lindy.ai | dust.tt |
Capturas reales de las dos páginas de inicio en mayo de 2026, sin retoques.
Para quién elegir Lindy
Eliges Lindy si construir asistentes IA que automatizan tus tareas recurrentes corresponde a tu necesidad real y si freemium, con un plan de pago a 46 €/mes encaja con tu presupuesto. Es para usos generalistas del día a día.
Para quién elegir Dust
Eliges Dust si plataforma de agentes IA para equipos, conectada a tus herramientas describe lo que buscas y si de pago desde el inicio a 29 €/mes te encaja. Es para usos generalistas del día a día.
El coste real en 12 meses
Al precio mensual de entrada, en un año completo: Dust cuesta 348 €, Lindy cuesta 552 €. La diferencia es de 204 € en 12 meses, y casi siempre se dobla si empujas la herramienta más allá de la cuota base.
La pregunta de verdad no es "cuál es más barato", sino "¿aporta Lindy 204 € de valor extra en tu uso real y concreto?". Sin una respuesta concreta a eso, Dust es la opción racional por defecto.
El contexto 2026
La categoría Agentes IA se mueve mucho en 2026, y elegir entre Lindy y Dust no se reduce al precio o las features. Tres fuerzas de fondo pesan sobre el mercado.
Primero, los grandes modelos se tragan a los wrappers. Cualquier herramienta cuyo valor depende de un prompt de sistema o una UX encima de un LLM está expuesta: Claude, GPT y Gemini integran estas funciones de forma nativa en cada nueva versión. Ese es el eje del score de verificabilidad de Joute: señala las herramientas que resisten esta dilución.
Después, el pricing se vuelve opaco. Créditos, tokens, cuotas, niveles: el precio que aparece en la página de pricing casi nunca es el precio real de uso. Eso aplica a las dos herramientas aquí, y por eso documentamos el coste anual más arriba.
Por último, el mercado se europeíza. Los editores integran el español, la facturación en euros y la conformidad con el RGPD. En Lindy como en Dust, comprueba dónde están alojados tus datos antes de un compromiso empresarial.
Las trampas a evitar
Tres errores recurrentes cuando se elige entre estas dos herramientas, independientemente de cuál acabes tomando.
Comparar el precio de entrada y olvidar el coste total. El precio mensual que aparece es casi siempre el tier más bajo, calculado con facturación anual. Con facturación mensual, es un 15-25 % más caro. Y con las cuotas que se consumen, prevé entre 1,5 y 2× el precio publicado para un uso profesional diario.
Decidir en base a una demo. Todos los editores de herramientas IA saben hacer demos que deslumbran. La única medida que cuenta es tu uso real durante dos semanas de trabajo normal. Todas las herramientas serias tienen una prueba gratuita: úsala sobre una tarea real, no sobre el caso de uso perfecto de la demo.
Ignorar el ecosistema. Una herramienta aislada vale menos que una bien integrada. Antes de elegir, mira los conectores nativos (Slack, Notion, GitHub según tu stack), la calidad de la API, la comunidad de extensiones. Lindy y Dust tienen ecosistemas distintos, y eso suele ser lo que inclina la balanza en una decisión a 12 meses.
La experiencia sobre el terreno
Después de 2 semanas de uso en paralelo, Dust es el que uno vuelve a abrir espontáneamente por la mañana. Lindy se queda abierto en una pestaña para las tareas específicas donde mantiene ventaja, pero ya no es el predeterminado.
La diferencia se nota sobre todo en sesiones largas: Dust aguanta idas y vueltas de una hora sin perderse, mientras que Lindy pide reencuadrar más a menudo. No es una diferencia visible en una demo de cinco minutos, pero es lo que importa en un flujo de trabajo real.
El verdict por perfil
Si empiezas en la categoría. Dust es la opción sana por defecto: curva de aprendizaje más suave, documentación en español más completa, comunidad más activa en los foros.
Si ya tienes tu stack. Mira primero la calidad de integración con tus herramientas existentes. Lindy y Dust tienen ecosistemas distintos, y ese suele ser el punto que hace bascular la decisión en el uso real.
Si construyes para un equipo. Más allá de la nota bruta, mira el precio por equipo, la gestión SSO y los controles de administración. El precio individual es solo una parte de la ecuación; el coste anual por usuario puede doblar entre los dos niveles.
El factor ecosistema
Una herramienta IA aislada vale menos que una bien integrada. Antes de decidirte, haz inventario de los conectores nativos (Slack, Notion, GitHub, tu CRM según el stack), de la calidad de la API y la documentación, y de la profundidad del marketplace de extensiones o plugins.
Dust tiene una ventaja clara en este terreno: el ecosistema de pago empuja a los editores a invertir en integraciones. Lindy compensa en parte con una API más permisiva, pero la fricción de integración sigue siendo mayor al principio.
Si solo pudieras quedarte con uno
Dust. A largo plazo y para un uso cotidiano, es el que aguanta. La promesa es más estable, la evolución del producto más predecible, la relación calidad/precio mejor calibrada.
Lindy sigue siendo relevante como herramienta complementaria, sobre todo en los casos donde Dust muestra sus límites. Pero como herramienta principal, con una suscripción única a 12 meses, Dust es el que aparece más a menudo en nuestros arbitrajes.
Verdict
Dust se lleva este duelo. Dust tiene nuestra preferencia en esta comparativa. El perdedor no es malo, simplemente apunta a un caso de uso más estrecho o paga un coste oculto que Dust evita.
Para profundizar, ve a la categoría Agentes IA o abre el comparador para enfrentarlos según tus propios criterios. También puedes consultar las fichas detalladas: Lindy y Dust.
Preguntas frecuentes
¿Lindy o Dust para empezar?
Dust, porque para la mayoría de usos. Lindy sigue siendo una buena alternativa para los perfiles que se salen del caso mayoritario (usos específicos de la categoría).
¿Cuál es más barato en uso real?
Dust tiene el precio de entrada más bajo. Pero en uso intensivo las cuotas se consumen rápido en los dos: cuenta el doble del precio publicado si la herramienta funciona todos los días.
¿Se pueden usar Lindy y Dust juntos?
A menudo sí, siempre que los usos se complementen. Lindy y Dust están en la misma categoría (Agentes IA), así que hay solapamiento, pero si tienes casos de uso ligeramente distintos, una suscripción a cada uno no es absurdo.
¿Lindy es gratuito?
Freemium: hay un nivel gratuito limitado, y la suscripción de pago empieza a 46 €/mes para eliminar las restricciones.
¿Dust es gratuito?
No, es una herramienta de pago a 29 €/mes desde el inicio. Sin versión gratuita significativa.
Ganador: Dust
para la mayoría de usos.


